lunes, 3 de diciembre de 2012

Antonio Reyes: Miel en Colmenar


¿Quién dice que los domingos son aburridos?  Y menos aun con un evento flamenco de categoría. Desde hace ya 23 años, la Peña flamenca el Canario de Colmenar organiza una fiesta llamada: Cata de Vino Mosto. Dado la entidad organizadora del evento, estaba claro que no podía faltar el cante.

Fachada de la Peña. Foto por cortesia del aficionao cordobés Alberto Membrillera.

Los primeros en subir al escenario fueron los catadores (que no cantaores). Mientras tanto, empezamos a regar nuestros cuerpos con unas cervecitas. Una vez terminada la cata, comenzó el festín de comida. No faltaron abundantes platos de jamón, queso, y como no, vino de la comarca. Para terminar de saciarnos antes del espectáculo, sirvieron ollas de callos para dar y tomar.

Una vez comidos y bebidos, era el momento de dar paso al arte. Para comenzar, y acompañada por la sonanta de Antonio Higuero la Kuki, una joven colmenareña, que siendo sinceros, no fue de mi agrado, aunque respeto a todo aquel que sube a un escenario. Salio por Malagueña del Niño de Vélez y las remató con un Jabegote. Continuó por Granaínas y cerro su actuación con unos Fandangos donde recordó a Vallejo.

Llegó el momento más esperado por los aficionaos. Y es que Antonio Reyes se subía al escenario.

Conducido magníficamente por Antonio Higuero, tiró para su tierra y nos regaló unas Alegrías para abrir boca. Las dotó de un sabor exquisito, que en mi opinión sólo saben darle los gaditanos (que me perdonen los demás).


Antonio Reyes y Antonio Higuero en Colmenar. Foto: Alberto Membrillera.


La solemne Soleá hacia acto de presencia en la voz de Antonio, demostrando un amplio conocimiento en este cante, así como un buen dominio de su garganta para modular los altos y bajos que exige este palo. Joaquín el de la Paula, El Mellizo, Frijones, La Serneta; todos ellos estuvieron presentes en su cante. Pese a su juventud, Antonio imparte magisterio por estos aires.

Era la hora de darle un poco de compás a la tarde, y lo hizo en forma de Tangos. Pasándolos por su tamiz personal, se fue a Graná, y como no, recordó a uno de sus referentes, el de la Isla, que en dos días hubiera cumplido 62 años. Para rematar este cante hizo un Fandango con una salida impresionante, recordando a Cepero en los primeros tercios, aunque claro, no lo termino por éste. Como la poesía de este Fandango es de las que más me gusta, os la dejo aquí. Y el que la quiera escuchar en otra de las formas fandangueras más bonitas, que escuche a Antonio El Rubio.

Momento antes de morir
Mi mare a mi me llamaba
Momentito antes de morir
A su vera me acerque
Mi anciana quiso a mi hablarme
Con esa pena se fue

Antonio volvió a ennegrecer el ambiente con su Seguiriya, sin duda, uno de los cantes con los que más disfruto del chiclanero. Estábamos de suerte, porque además el otro Antonio, Higuero,  estuvo bastante inspirado con sus manos. Aparte de cualidades, el de Chiclana demostró serios conocimientos. Empezó con una Seguiriya trianera (Sr. Cagancho) que recordó a Tomás, continuó por esos cantes de Jerez, cortitos, más dichos que cantados (Paco La Luz), y cerro con otro cante atribuido a un jerezano, que nos legara Tía Anica, el cante de Juanichi el Manijero. Sublime.

Aqui teneis las Seguiriyas que hizo:


Afinación, buen gusto y compás. Con estas cualidades, y con el público entregado, las Bulerías que nos hizo Antonio supieron a gloria. De nuevo el eco de José, y no sólo de él, también se acordó de otra de sus predilecciones, Manolo Caracol.

Para terminar, canto una tanda de Fandangos, clavando al de la Calzá y a Caracol, un broche de oro para una gran tarde de Domingo.

Desde este cuadernillo, felicito a la Peña flamenca el Canario de Colmenar por programar este espectáculo, donde no falto de ná, y por supuesto fue totalmente gratuito. Pocas peñas pueden presumir de dar buena comida y bebida, traer a grandes artistas, y encima por la patilla. Como todo no es de color de rosa, eche bastante en falta, el respeto que se merecen los artistas cuando están sobre el escenario, ya que en todo momento hubo un gran murmullo, y demasiadas cotorras.

Doy las gracias tambien a los artistas. Sin duda, Antonio fue miel en Colmenar.

Hasta el año que viene.




2 comentarios:

  1. Extraordinaria crónica, amigo Rufo. Ver en directo a los dos 'Antonios' es todo un espectáculo.

    Un abrazo,

    Antonio Barberán.-

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  2. Muchísimas gracias Antonio. Por el respeto que te tengo, me alegra leer tu comentario.

    Un abrazo.

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