La noche de ayer en la Fundación Casa Patas se
presumía como una gran fiesta flamenca, y es que pasaba por allí una de las
dueñas del compás y el ritmo. La Sala García
Lorca recibía a Aurora Vargas dentro del ciclo Flamenco en San Isidro con un
lleno absoluto y unas ganas tremendas de sentir su arte.
