A Juan Moneo Lara "El Torta"
Pensaréis: “que poco original es este título”, pero creo que el nombre de aquella película de Edgar Neville le viene de perlas al artículo que os traigo.
El “duende”, esa palabra tan asociada a lo jondo y que
posiblemente sea la causante del “misterio” de este arte. Porque, ¿qué es el
duende? En mi opinión, no es más que la emoción que es capaz de despertar una
manifestación artística en un ser. En el flamenco, el duende puede esconderse
tras un bordonazo, tras un tercio, tras una letra, tras un desplante o incluso
tras un silencio. Podría decirse que es el culmen emocional de todo arte, la
máxima expresión artística capaz de provocar un alboroto interno de emociones
contrastadas. A veces el frío puede ser calor, a veces la pena puede ser alegría, a veces el dolor puede ser
placer, a veces.