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sábado, 8 de febrero de 2014

El Galleta de Málaga y sus fandangos de azucar


A Ramón Soler y Andrés González 

por su inestimable ayuda


Soy de los que piensa que en el cante flamenco la fama, los triunfos y el ser popular no está ligado a la calidad jonda, aunque no resto méritos a aquellos que gozan de tales méritos. Hay numerosas circunstancias por las cuales un cantaor no llega al gran público: el miedo escénico, su línea estilística, su carácter o simplemente porque no quiere comerciar con su arte. No quiero profundizar en estas circunstancias, pero si me gustaría acercar la figura de algunos artistas excepcionales que quizás no gocen de toda la repercusión que su arte merece.

Carátula de su primer disco (1972)


lunes, 27 de mayo de 2013

Pepe de Cañete, un gran solearero

José Serrano Ramirez mas conocido en el mundo del flamenco por Pepe de Cañete, nace en Cañete la Real el 12 de octubre de 1951 y fallece el 27 de diciembre de 2006 a la temprana edad de 55 años. Pepe fue de esos cantaores no muy conocidos por el público en general, pero muy apreciado por quienes lo habían escuchado alguna vez, y es que, ha sido uno de los mejores cantaores malagueños de su generación.

José Serrano Ramirez, Pepe de Cañete.

sábado, 4 de mayo de 2013

Agustín El Gitano, un "salvaje" del cante jondo.


Agustín El Gitano es el nombre artístico de Agustín Núñez Fernández, cantaor gitano nacido en la ciudad malagueña de Estepona en 1920, y fallecido en la capital costasoleña en 1991. Se crió en el Campo de Gibraltar, entre La Línea y Los Barrios, donde tenía a parte de su familia. En la década de los 60 se marchó a Madrid a buscarse la vida en los tablaos de la época. Se codeó con grandes artistas, especialmente con su primo (o al menos así se llamaban entre ellos) Antonio El Chaqueta. Terminó su carrera artística en Málaga, donde frecuentaba la Peña Juan Breva, las ventas de los montes o el bar Reyes.

Agustín El Gitano, Agustín de las Flores,
 Pepe Fernández, El Tembleque y el Tiriri.
 Archivo Peña Juan Breva.

domingo, 10 de febrero de 2013

Perico el Pañero, un genio de otra época


La primera vez que me hablaron de Perico lo hicieron con esta sentencia: “hay un  chaval en Algeciras que es Manuel Torre”. Y en ese momento, pensé que los aficionaos a veces somos muy exagerados con las comparaciones. Pero lo cierto, es que no andaba desencaminada aquella frase.


Perico en la Peña de Cante Grande de Algeciras. Foto: Archivo de la peña.


Pedro Lérida López, conocido artísticamente por Perico el Pañero, es un cantaor gitano nacido en Algeciras 22 de Octubre de 1974. Nace en el seno de una familia ligada al cante. Su apodo le viene por su abuelo que vendía paños, de ahí pasa a su padre José Lérida Cortés “el Pañero” y de ahí a la siguiente generación. Sin duda, el cante le viene de familia, especialmente por su línea paterna. Su padre cantaba muy bien, pero no le gustaba ser artista. Su abuelo paterno, José Lérida Cruz fue un grandísimo aficionao, así lo constatan los que lo conocieron, como Sordera o Paco Valdepeñas. Cantaba y bailaba, y fue intimo amigo de los grandes del cante, ya que dedicó gran parte de su vida a estar con ellos (Antonio Mairena, Juan Talega, Tomás Pavón, Juanito Mojama…). Su abuela María Cortés Cortés cantaba por seguiriyas de una forma magistral, con una pureza exquisita. La madre de ésta, y por tanto su bisabuela conocida como La Pichanta, fue una cantaora muy admirada por Enrique El Mellizo. Su bisabuelo Bartolomé Cortés "Tío Bartolera" dicen que fue un genio del cante, pero se prodigaba poco por su carácter introvertido. Cuentan que una vez coincidió con Manuel Torre en una fiesta, y éste se quedo maravillado con su cante por seguiriyas. Tío Bartolera pasó a la historia por cantar por seguiriya cuando agonizaba en su camino hacia la muerte. Y padre de este último fue Juan José Cortés Molina “El Negrito”. Su legendaria fragua se encontraba en la conocida calle algecireña Buen Aire, donde se le podia oir sus remotas tonás y su cante por siguiriya en los que era un verdadero portento. Impartió fiestas de cabales junto a Los Cantorales, Tío Bernardo, Tío Juanillo entre otros de su tiempo.

Con estos antecedentes familiares, y con la influencia de aquellos gitanos viejos del Campo de Gibraltar, es normal que su cante fluya por los cauces que emanan de los manantiales más puros.

Con tan solo 38 años, es un gran conocedor de los cantes. A los que dota de un exquisito sabor añejo. Se trata de un cantaor de otra época, que sin duda hemos tenido la suerte de que naciera en la nuestra para poder disfrutar de su arte sin artificios. Perico es capaz de transmitir todo el sufrimiento que se esconde en cada tercio; el sufrimiento legado de sus antepasados.

Su eco gitanísimo, su voz clara, su musicalidad y su gran oído, lo dotan de unas cualidades excepcionales para abordar cualquier palo. Pero sin duda donde más a gusto (o a disgusto) se encuentra es en la seguiriya, donde consigue revivir a genios como Tomás, Manuel, Pastora, Mojama o Mairena, pero siempre con su inconfundible personalidad. Su seguiriya es una máquina del tiempo, capaz de transportarte a aquellos ambientes íntimos de los cuartos de cabales. Los que han gozado de su cante en persona (tanto artistas, como aficionaos), aseguran que es sobrecogedor, de irresistible llanto.

Perico y Jesus Agarrado en la Peña Los Cernícalos. seguiriyas:


Estas Seguiriyas son excepcionales. La primera que hace, es una versión de la atribuída a Manuel Molina (A clavito y canela) que hiciéra Tomás Pavón, se aleja un poco por tanto de la versión personal que de este cante hiciera Manuel Torre (más cortita, pero mas hiriente). En la segunda copla si evoca al Niño de Jerez (La camisa de mi cuerpo), dotándola de una gran expresividad, como hiciera aquel, pero con su sello propio. En tercer lugar de una letra que cantara Tomás Pavón (Apregonao me tienes) por el estilo atribuido a Joaquín Lacherna, la mete en el estilo corto de Tío José de Paula. Sublime. En cuarto lugar, hace un cante atribuido a Tomás el Nitri (El día que en capilla), legado por Antonio Mairena. Y por último hace un cante de cierre corto.


En la soleá vuelve a hacer otra autentica obra de arte. Desgranando estilos y formas (Mellizo, Serneta, Juaniquí, Apolás...) con una pureza sobrecogedora. Recuerda a Juan Talega en los cantes alcalarreños de iniciación, aunque su musicalidad, y su perfección vocal lo hacen más próximo a otra de sus influencias, Tomas Pavón. Es una delicia escuchar a Perico por Solea.


Perico en una reunión en Algeciras.

Otro de los cantes en los que te transporta a primeros años del siglo XX, es en los tangos paraos o tientos del Mellizo. Recordando al genio de Jerez, a Pastora, a Rafael el Tuerto, y como no a su padre; pero con su eco inconfundible, cantando pa dentro, con el estómago. Cantando gitano.

Perico Pañero y Rubén Lara. Tientos del Mellizo y Rafael El Tuerto: 


El compás, es otro de los condimentos que pone Perico a la hora de cantar. Y no sólo a la hora de cantar, ya que su baile es majestuoso, de los que transmiten con dos movimientos. Sólo hace falta verlo cantando y bailando por bulerías con sus casi dos metros de altura. Evoca sones de Jerez, Cádiz, Lebrija y Utrera. Arte en estado puro.

Todo lo que expongo aquí no deja de ser la opinión de un simple enamorado del cante. Eso sí, apoyada por otros tantos aficionaos, estudiosos y artistas que han descrito el arte de Perico como algo excepcional, diferente a todo lo demás. Por supuesto, habrá otras opiniones acerca del cante de este genio, pero esta es la mía.

La pena es que no podamos disfrutar de Perico todo lo que nos gustaría, ya que debido a un problema de garganta se prodiga poco. Ha recurrido a la medicina tradicional China, que hasta el momento es la que mejores resultados le ha dado. Estoy seguro que pronto estará repuesto para el goce de los que amamos el flamenco.


Lo cierto es que no he podido escucharlo todo lo que me hubiera gustado, pero me aventuro a decir que "estamos ante un cantaor de otra época, y a su vez, el mejor de la nuestra".