Fotografía: Pepe Portillo
Parece obvio que lo de incluir a los “Rubios” en el ciclo Familias cantaoras de Málaga de la III
Bienal de flamenco malagueña ha sido una buena excusa para poder disfrutar
de su arte, ya que Antonio El Rubio nació en La
Línea, y tuvo a la mayoría de sus hijos en Madrid, donde vivió gran parte de su
vida. Su etapa como profesional fue muy escasa, pero dejó para la posteridad
uno de los fandangos más bellos del acervo flamenco, de una personalidad
fortísima, y de una jondura comparable a la seguiriya más cabal.
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| El Rubio acompañado por su nieto El Ingueta |
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